La minería de Bitcoin

Se entiende tan mal la industria de la minería de bitcoin que nos hartamos de escuchar lo increíblemente dañino que es para el medio ambiente. Voy a tratar de explicar por qué creo que es una visión profundamente miope de lo que supone esta industria. En el corto plazo sin duda ha sido así, pero no es hacia donde va este sector a medio y largo plazo.

Minería de bitcoin

Para introducirnos en materia, una pequeña explicación sobre la minería de bitcoin y la industria alrededor:

Minar bitcoins es contribuir a generar un bloque en la cadena de bloques de bitcoin (siendo esto último una estructura de datos que es extraordinariamente complicado alterar), mediante la creación de hashes (en estos momentos se crean alrededor de 60 millones de millones de millones de hashes por segundo en la red de bitcoin, o lo que es lo mismo, 60 y 18 ceros).

Crear hashes por cierto, es algo extraordinariamente sencillo, al contrario de lo que se lee en la desinformada prensa “mainstream”. Lo que es más complicado es que el bloque que se genere, sea aquel al que tu estés contribuyendo. Con cada bloque se generan 12,5 bitcoins (en este período) que se reparten entre los que hayan contribuido a generarlo. Esto es un proceso que efectivamente consume una barbaridad de electricidad. Una sola de las máquinas (del tamaño de un ordenador) con las que trabajo en estos momentos consume del orden de 1.200kwh/mes, aproximadamente el doble de una vivienda media Española.

Si me has leído en otros artículos, quizás hayas comprendido que bitcoin ha sido creado para ser la mejor reserva de valor de la historia. Esto genera su demanda en primer lugar. Con esta demanda sube el precio, que hace más rentable el proceso de minería (ya que los bitcoins creados valdrán más medidos en € o $). Pero esto a su vez atrae a más mineros, por lo que tus posibilidades de generar un bloque se reducen. De esta manera, es cada vez más complicado forrarse minando a menos que tengas una de las dos siguientes ventajas competitivas:

  • Una máquina de minado mucho más potente/eficiente que las de los demás mineros
  • Una fuente de energía mucho más barata que el resto de mineros

Lo primero ha ocurrido durante varios años y de hecho sigue ocurriendo, es decir, hay empresas y fabricantes que consiguen crear sistemáticamente máquinas más potentes, y se las dan en primer lugar a sus mejores clientes. En una industria que no ha sido un ejemplo de transparencia, esto ha sido una constante durante muchos años. Pero como casi todo en electrónica, se empieza a comoditizar, es decir, cada vez lo fabrican más empresas atraídas por un creciente mercado (hasta Samsung ha empezado a fabricar chips de minado de bitcoin), aumentando la competencia, y disminuyendo la ventaja de unos pocos fabricantes respecto al resto.

Por lo tanto la única ventaja competitiva en el medio y largo plazo es contar con fuentes de generación lo más baratas posibles.

Si la mayor parte de tus gastos son en dinero fiat (la inmensa mayor parte), la volatilidad hará que en algunos momentos ganes mucho dinero y que en otros lo pierdas.

¿Contamina la minería de bitcoin?

Para decidir si bitcoin es contaminante, en primer lugar tendremos que compararlo con la alternativa a la que pretende sustituir, ¿no te parece?

Bitcoin viene a sustituir a todos aquellos activos con un “monetary premium”, o lo que es lo mismo, todos aquellos activos por los que estamos dispuestos a pagar algún tipo de sobreprecio, por el mero hecho de que conservan bien su valor.

Un ejemplo es el oro, otro un significativo porcentaje del mercado inmobiliario mundial, muchos productos financieros, la industria financiera tal y como la conocemos, parte de la gestión patrimonial, etc…

Pues bien, aunque este dato es del 2017, el consumo de la minería de bitcoin en 2018 es todavía mucho más bajo que el de la minería de oro:

Pero no os intento engañar, el consumo será mucho mayor dentro de pocos años que el de construcción, extracción y mantenimiento de todos esos activos mencionados anteriormente.

¿Sabes por qué es una noticia extraordinaria?

Verás, al principio, la nueva demanda de la minería de bitcoin se añadía a generación ya existente, es decir, era un aumento marginal en la generación de centrales ya existentes.

Pero a medida que siga subiendo el precio de bitcoin por ser esta excepcional reserva de valor, seguirá subiendo la cantidad de energía consumida para minar. Pero esta nueva demanda no se va a ir a fuentes de generación en las que el coste marginal de generar un nuevo kwh sea alto, pues sino no podrás ganar dinero minando.

Dado que la minería se puede producir allí donde se genere la energía, esta se desplazará cada vez más cerca de la fuente de generación, y en particular más cerca de aquellas con menor coste marginal de generar un nuevo kwh, como por ejemplo la nuclear, la geotérmica, la fotovoltaica/termosolar, eólica e hidroeléctrica, allí donde el coste del “input” (viento, sol o calor subterráneo…) sea lo más bajo posible. De hecho ya está ocurriendo cuando se van a países como Islandia, o Canadá, con gran sobrecapacidad geotérmica e hidroeléctrica respectivamente.

Dada la intermitencia de la eólica o solar y la inexistencia de buenas soluciones para el almacenamiento masivo de electricidad, las mejores candidatas son la nuclear, la geotérmica y la hidroeléctrica.

Además, existe otro tipo de generación al que la minería se está desplanzando por contar con un input muy barato y es aquellas en las que el input no es posible consumirlo en su totalidad y por lo tanto hay que desecharlo produciendo así contaminación. Es decir, si ese input no es consumido en ese mismo lugar, sería desperdiciado.

Por ejemplo, un partner nuestro fabrica centrales de generación con metano, procedente de materia orgánica de granjas. Esta materia orgánica que de otra manera sería altamente contaminante, se está convirtiendo en electricidad y esto a su vez en bitcoins en lugares completamente remotos alejados de todo.

La tendencia que prevemos en Patrón Bitcoin, es que va a surgir una descomunal industria de generación eléctrica en lugares en los que nunca se ha generado nada dada su lejanía de centros de consumo o imposibilidad para conectarla con redes de transporte convencionales, con tecnologías ya existentes LIMPIAS o incluso para eliminar la emisión de gases contaminantes.

Lo mismo se puede hacer con los gases sobrantes procedentes de la extracción de gas convencional y del de esquisto. Es sólo cuestión de tiempo que ocurra.

Consumo nocturno:

Otra faceta interesante es que las máquinas de minería que ya están obsoletas, pueden seguir siendo rentables si las ponemos a trabajar exclusivamente por las noches (en remoto, de manera automática). Esto es increíblemente interesante porque el consumo se hunde por las noches, mientras que la oferta producida suele seguir siendo alta (al menos en la eólica, nuclear e hidroeléctrica) ayudando por tanto a la rentabilidad de las instalaciones renovables.

Visión:

Cada vez más mineros se están integrando hacia atrás hacia la generación de electricidad. Nuestra visión es que también cada vez más generadores de electricidad se van a integrar hacia adelante hacia la minería de bitcoin.

Si eres un generador de electricidad, es muy probable que en menos de 10 años un área de negocio en tu empresa sea la minería de bitcoins. Si te interesa saber más y comprender como podrías hacerlo ya, contáctame por linkedin.

Conclusión:

Así como en el período hasta el 2008 los Españoles nos dedicamos a subvencionar eólica y fotovoltaica para que el resto del mundo se beneficiase de enormes mejoras en la eficiencia, creo que la minería de bitcoin va a inundar el mercado de inversiones que impulsarán la investigación y un empujón definitivo hacia todo tipo de tecnologías de generación renovables con una consiguiente mejora notable en la eficiencia de la que nos beneficiaremos todos.

La diferencia es que en este caso no habrá que poner ni un € del dinero público, será todo consecuencia del mercado actuando con plena libertad.

Además, contribuirá a consumir parte de los gases que se están generando en exceso al poder ser consumidos en el lugar en el que se extraen.

Y finalmente, se puede consumir más de noche, ayudando así a la rentabilidad de las instalaciones renovables, usando máquinas que a precios diurnos ya están obsoletas.